Pregunta:

No quiero volver a herir o lastimar a mi pareja. La amo y sé que le he hecho mucho daño. Me siento mal cuando veo lo que he hecho. ¿Qué hago si llego a ese punto en el que siento que voy a volver a herir o lastimar a mi pareja? ¿Cómo puedo detenerme?

Respuesta:

Nos alegra mucho que te hayas comunicado con nosotros. Deseas dejar de herir o lastimar a tu pareja y necesitas saber cómo hacerlo.

El objetivo final es que llegues a un lugar en el que seas una pareja completamente segura, la cual sabe que agredir verbal o físicamente a tu pareja no es una opción para ti sin importar lo que sientas o pienses sobre lo que está ocurriendo en cualquier intercambio con tu pareja.

Para llegar a ser una pareja segura, necesitarás analizar profundamente las cosas en las que crees y los valores que te han permitido decidir herir o lastimar a tu pareja, y luego necesitas comprometerte a cambiar estas creencias y valores.

Hazte las siguientes preguntas:

“¿Creo que lo que yo quiero es más importante que lo que quiere mi pareja, al grado de conseguir lo que yo quiero porque eso es más importante?”

“¿Me pongo por encima de mi pareja porque creo que así debe suceder para mí en las relaciones?”

 “Si no consigo lo que quiero o estoy molesto, ¿alguna parte de mí cree que puedo tomar represalias, asustar o herir a mi pareja?”

Si quieres ser una pareja siempre segura, no puedes creer o pensar en estas cosas. La razón es que, aunque te sientas mal cuando ves lo que le has hecho a tu pareja, es probable que vuelvas a herirla o asustarla si continúas con esas creencias.

Las personas que son seguras en una relación creen en cosas como: los valores de equidad y respeto. Ellos resuelven sus relaciones desde un lugar de seguridad cuando se apoyan en estos valores.

Se necesita algo de tiempo para realmente aferrarse a nuevos valores. Mientras te esfuerzas en examinar y cambiar tus creencias, también puedes hacer un plan para reducir tu riesgo inmediato de agredir a tu pareja.

Empieza por tratar de darte cuenta de los pensamientos que te llevan a un comportamiento dañino. Por ejemplo, date cuenta si te estás diciendo a ti mismo “Se lo merecen” o “¿Por qué me hacen esto?”. 

Si te das cuenta de estos pensamientos, ¡comienza a contradecirte a ti mismo! No tienes que estar de acuerdo con estos pensamientos y no tienes que actuar de acuerdo a ellos. Observa tus pensamientos dañinos y apártate un poco de ellos. Prueba un nuevo pensamiento basado en los valores que deseas tener. Por ejemplo, puedes decirte a ti mismo “Aunque no me guste cómo me siento, voy a ser una persona segura” o “Soy responsable de las decisiones que tomo”. O ‘Pase lo que pase, todo el mundo merece estar seguro'”.

Puedes hacerte cargo de ti mismo. Realmente puedes. De hecho, nadie más va a hacerlo por ti y nosotros estamos aquí para apoyarte mientras lo haces. Si te encuentras con el hábito de tus viejos pensamientos basados en valores abusivos, intenta lo siguiente:

1.   COMUNÍCATE CON NOSOTROS.

2.   Respira profundo y SÉ responsable. Di en voz alta: ‘Podemos retomar el tema más tarde – y necesito poner en orden mi cabeza. Necesito un minuto’ y luego aléjate de la situación inmediata. Si puedes salir afuera, hazlo. Si no, vete a otra habitación. No estás solo. Comunícate con nosotros desde allí.

3.   Te dices repetidamente a ti mismo: no quiero agredir a mi pareja, ni física, ni verbalmente, ni de ninguna manera, ni siquiera con mi lenguaje corporal.

4.   Te dices a ti mismo: Puedo ser una persona segura en este momento. Puedo hacerlo. Utiliza cualquier estrategia segura que no rompa tu confianza de romper con los viejos patrones. Por ejemplo, si te ayuda a distraerte de alguna manera, escucha música, mira la televisión, camina, échate agua en la cara o en la cabeza para cambiar tu sistema nervioso. Siente tu cuerpo, presta atención a lo que oyes, a lo que ves. Si puedes, toca el mundo natural: el viento, el agua, el bosque. Hazte esta pregunta: ¿Estoy dispuesto a ver esto de forma diferente? ¿Qué puedo ver de forma diferente? Y espera, observando cómo tu posición ante la situación va cambiando.

5.   Te dices a ti mismo que este momento pasará. Pueden transcurrir 5 minutos o 2 días. Te has convencido a ti mismo durante mucho tiempo de que está bien herir o lastimar a los demás cuando no te gusta cómo te sientes; vas a necesitar algo de tiempo para acostumbrarte a cambiar de opinión, pero mientras tanto, no agredas a nadie AHORA.

6.   Te dices a ti mismo: Puedo cambiar mi forma de pensar/lo que creo/lo que hago de nuevo. Puedo hacer realidad estos nuevos valores; puedo elegir otros pensamientos y creencias. Puedo hacer esto. Puedo ser una pareja segura.

7.   Cuando haya pasado la sensación de urgencia, pregúntate: ¿Qué quiero aprender de esto? ¿Cómo puedo ver las cosas de forma diferente? No siempre obtendrás una respuesta de inmediato. La respuesta llegará con el tiempo. 

Lo más importante de todo es entender que vivir según los valores de equidad y respeto es bastante difícil cuando no consigues lo que quieres y cuando se intensifican tus sentimientos negativos e incómodos.

Así que tienes que practicar lo que significa vivir según la equidad y el respeto en el desayuno, en el almuerzo y en la cena. Esto debes hacerlo durante todos los días en que convivas con tu pareja, no sólo en los momentos de tensión.

Esto significa que debes practicar lo que es vivir en la realidad de que tu pareja es una persona tan importante como tú y que son responsables el uno ante el otro de forma solidaria y segura. Practicas esto todo el tiempo cuando muestras interés, humildad y cuidado. Así, cuando tengas sentimientos que no te gusten, será un poco más fácil mantenerte conectado a los nuevos valores que estás fortaleciendo.